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Discurso de Anabel García, Secretaria General de la UJCE, durante la Fiesta del PCA de 2013

Escrito por UJCE | 28 Abril 2013

Discurso de Anabel García, Secretaria General de la UJCE, durante la Fiesta del PCA de 2013 celebrada en Córdoda el 26, 27 y 28 de abril.

 

Buenas camaradas, compañeros y compañeras,  amigos/ y amigas. Quería empezar esta intervención con una frase del Che que dice:

 

“El trabajo voluntario es una escuela creadora de conciencia, es el esfuerzo realizado en la sociedad y para la sociedad como aporte individual y colectivo, y va formando esa alta conciencia que nos permite acelerar el proceso del tránsito hacia el comunismo.”

 

Con esto en nombre de la UJCE en Andalucía queremos reconocer y agradecer el trabajo, no siempre lo suficientemente valorado, de todas aquellas personas que con su dedicación hacen que la decimosexta fiesta del PCA sea posible. No sólo por su esfuerzo sino también por su ejemplo.

 

La fiesta del PCA es ese  evento político que reúne a los y las comunistas andaluces para compartir unos días de camaradería, de trabajo militante, de formación a todos los niveles. Es la fiesta del compromiso, de la lucha y la militancia.

 

Como marxistas debemos ser consientes de que este año la fiesta del PCA se da un momento histórico. Un momento histórico donde la juventud sólo podemos luchar y vencer porque el resto de salidas que se nos ofrecen son incompatibles con un proyecto de vida. Se nos está negando el futuro y tenemos claro que la lucha es el único camino.

 

¿Qué significa ser joven en Andalucía?

 

 Somos la juventud del paro. Del total de empleo destruido durante la crisis, más del 80% ha sido empleo joven,  el ritmo de pérdida de empleo joven es del 10% mientras que la media del resto de la población ronda el 2%, y la tasa de paro se dispara a medida que disminuye la edad, superando ya el 54% de paro juvenil.

 

A esto se suman las reformas educativas que con el incremento de las tasas y el recorte en las becas hacen que poder estudiar tampoco sea una salida para la juventud de la clase obrera. Este año las matrículas para la universidad han descendido en 150.000 alumnos/as. Además este número se ve incrementado si sumamos a todas y todos esos estudiantes que están siendo desahuciados de las aulas ante la imposibilidad de hacer frente al pago de unas tasas prohibitivas.  Estos y estas estudiantes son nuestros compañeros y compañeras de clase, algunos y algunas son nuestros camaradas, en definitiva, hijos e hijas de trabajadores y trabajadoras.

 

En Andalucía hemos aprendido que SÍ se puede, así que ni desahucios en las casas, ni en las aulas y que la educación se pinte de negro, de obrero, de campesino, que la educación se pinte de pueblo.

 

Si no nos dejan trabajar, ni estudiar, el sistema capitalista da una vuelta de tuerca más para no renunciar a nuestra fuerza de trabajo y nos ofrece el exilio económico.

 

La emigración como salida forzosa a esta situación de desesperación que se traduce ya en más de 2.300 jóvenes andaluces y andaluzas que han dejado su tierra en busca de un futuro incierto, porque es mentira la imagen idílica que nos venden de la emigración y la juventud andaluza seguimos siendo la mano de obra barata y precaria del capital europeo. Que quede claro que no nos vamos, nos echan y que ante la dicotomía paro o emigración? La juventud comunista tenemos claro que elegimos Revolución.

 

Cabe dar otra vuelta y preguntarse que significa ser mujer y joven en Andalucía.

 

Significa condenarnos a tasas de paro más altas, a trabajos siempre más precarios y con tasas de temporalidad que superan e 96%, a la vez, el perfil de emigrante lleva nombre de mujer porque nos quieren de nuevo en casa y sin curro pero nosotras ¡vamos a responder en las calles!

 

Porque no vamos a permitir que las conquistas que consiguieron nuestras compañeras y nuestras madres, sorteando todos los obstáculos que esta sociedad nos impone, nos las arrebate ningún ministro fascista como altavoz de la derecha recalcitrante y la moral retrograda de la iglesia. Así, desde aquí le decimos a Gallardón y a los suyos ¡que se preparen! ¡Que se preparen para ver las calles llenas de mujeres trabajadoras y combativas  diciendo que si nosotras parimos, nosotras decidimos!

 

Porque si a las mujeres no nos han parado las jornadas laborales de 24 horas en el curro y en la casa, ni que quieran recluirnos,  ni los constantes prejuicios, si hemos sido capaces de dar la batalla en la calle, en la casa, en nuestras relaciones y en la organización, ¡que tenga claro este gobierno que tampoco nos va a parar! ¡Que la Revolución será feminista o no será porque si somos doblemente explotadas también somos doblemente revolucionarias!

 

Camaradas, compañeras nuestros cuerpos de mujeres se abrochan la hebilla de la sandalia para seguir caminando, en busca de una tregua que nos permita andar descalzas sin miedo, en busca de una tregua donde la respiración sea acompasada, los fantasmas inexistentes y la seguridad blindada, en busca de una tregua que sabemos lejana e incluso inexistente porque nuestros cuerpos de mujeres saben que el camino hacia la libertad, sólo puede ser así, caminando y sin treguas.

 

Por eso tenemos que seguir reivindicando nuestro papel y nuestro potencial también dentro de la organización, porque no sólo sabemos llevar pancartas, sabemos debatir sobre política, encontrar soluciones, trazar estrategia, ser metódicas, resolutivas, profundamente orgánicas y además somos tan buenas marxistas que cuando analizamos la realidad no tenemos ninguna duda que la doble explotación de la mujer existe y esto tenemos que trasladárselo a nuestros camaradas y compañeros para que no lo duden ni un segundo más y hagan de este análisis, práctica revolucionaria. Que el feminismo no es una cuestión menor y que esta organización nos necesita.

 

Camaradas, compañeros y compañeras, amigos y amigas, decía que vivíamos un momento histórico y en este contexto la Juventud Comunista hemos celebrado nuestro XII Congreso el pasado mes de marzo, del cual salimos fortalecidos y teniendo más claro que nunca que el lugar de una joven comunista está en la calle dando la batalla contra cada injusticia, participando en los frentes y trabajando por ser referentes en los mismos.

 

También tenemos claro que debemos seguir dando pasos adelante para llegarle a la auténtica juventud de la clase trabajadora de los barrios, de los pueblos, de los centros de estudio que este sistema quiere excluir. Alguna vez le dijeron a Marcelino Camacho: tú y tu clase sois una misma cosa. Y tomando el legado de Marcelino la juventud comunista y nuestra clase también queremos ser una misma cosa. ¡Marcelino vive, la lucha sigue!

 

En lo interno, tenemos claro la necesidad de trabajar con ahínco y sin descanso por la unidad de todos los y las jóvenes comunistas y queremos decirle al Partido, nuestro Partido, que seguiremos trabajando y formándonos infatigablemente para convertirnos en cuadros capaces de sacar lo mejor de nosotras mismas y trasladar toda esta experiencia militante más temprano que tarde a las filas del PCE y del PCA para ahí seguir aprendiendo y construyendo socialismo.

 

En definitiva y como decía antes, somos la juventud del paro, la juventud que no puede permitirse estudiar, la juventud exiliada, la juventud sin casa, la juventud represaliada cuando ya no le quedan más argumentos que multas, juicios y palos, la juventud condenada a vivir en peores condiciones que sus padres, la juventud a la que se nos niega la vida. Somos la juventud a la quieren echar pero sólo van a conseguir echarnos a la calle.

 

Porque también somos la juventud combativa que se atrinchera en las puertas de las casas para parar un desahucio, la juventud rebelde que se encierra en los institutos y facultades para defender con uñas y dientes el derecho a la educación pública, somos la juventud que ha perdido el miedo porque ya no tenemos nada que perder y un mundo que construir, somos la voz joven y altiva de las distintas luchas que se dan para impedir el expolio de los derechos de la clase trabajadora y así lo vamos a demostrar el próximo 1 y 9 de mayo cuando seamos la juventud que tome las calles pidiendo una Huelga General para seguir demostrándole al capital que ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar porque somos la generación que acabará con este Régimen obsoleto y abrirá las puertas a un proceso constituyente que tenga como meta la 3ª república como vía al socialismo.

 

Porque como dijo un camarada de la UJCE cuando nos digan que somos la generación ni-ni, les vamos a decir que si, que somos la generación que ni se calla ni se rinde.

 

¡Salud y republica!

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