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Discurso José Luis Centella en la Fiesta PCE 2012

Camaradas; compañeros y compañeras: un saludo caluroso, fraternal, revolucionario, en nombre de la dirección y de la militancia del Partido Comunista de España, un Partido que en esta fiesta quiere mostrar su vitalidad y sobre todo su máxima determinación para la lucha.

Vivimos un período de crisis cuyo final no está escrito, estamos en un momento en el que la lucha de clases se muestra descarnada. Depende de nosotros y nosotras, de nuestra inteligencia, de nuestra voluntad para sumar y construir alianzas, de nuestra capacidad para explicar y organizar a quienes sufren la crisis para que ésta se resuelva en favor de los intereses de los trabajadores y trabajadoras o en beneficio de los de siempre, de los opresores y explotadores.

La economía mundial está estancada, el capitalismo evidencia de forma cada vez más clara que no sólo no resuelve los problemas de la gente, sino que él mismo, es el problema. La pérdida de derechos y el deterioro de las condiciones de vida es generalizado entre los trabajadores y trabajadoras de todo el planeta. Cada vez son más las guerras y conflictos por el control de los recursos estratégicos como forma desesperada del imperialismo de mantener sus beneficios y un sistema inmoral y corrupto. Las instituciones internacionales tanto económicas, Fondo Monetario InternacionaI, el Banco Mundial, como políticas, están siendo utilizadas como instrumentos de propagación y justificación de esas políticas imperialistas.

La OTAN, brazo armado del imperialismo, continúa llevando la desolación y la muerte a todos los rincones del planeta. El gobierno de los EE.UU. y sus aliados, al servicio del capital internacional, se apropian de las riquezas que deberían servir para acabar con los problemas de hambre y enfermedades que sufren millones de seres humanos en todo el planeta.

Siria, Irak, Afganistán, Libia, Pakistán, evidencian la doble vara de medir, la hipocresía con la que el primer mundo, los gobernantes de nuestra vieja Europa enfrentan las relaciones internacionales, no importa entregar Siria al integrismo, no importa fortalecer a al-Qaeda, si con ello se accede a una materia prima estratégica, si así se aumenta el beneficio del capital financiero, del capital transnacional.

Por eso, en esta Fiesta, una vez más, volvemos a mostrar nuestra solidaridad con todos los trabajadores y las trabajadoras que están sufriendo la pérdida de derechos, pagando por las consecuencias de una crisis que no han provocado. Nuestra solidaridad internacionalista con todos ellos y ellas y en especial con los trabajadores y trabajadoras portugueses que han salido a la calle contra la última injusta medida que se les pretende imponer con la rebaja de sus salarios en beneficio de los intereses de los empresarios, como decía antes, la lucha de clases se muestra descarnada.

Nuestra solidaridad también para los pueblos que plantan cara al imperialismo:

Con el pueblo saharaui al que reafirmamos nuestro compromiso para que consiga el derecho a decidir libremente su futuro, para que terminen los años de exilio, de represión en los territorios ocupados. Desde esta tribuna denunciamos la complicidad del Ministro de Asuntos Exteriores con la intención de Marruecos de acabar con el papel de Naciones Unidas.

Con el pueblo palestino para quien pedimos que la Unión Europea, de una vez por todas, ponga en su sitio al estado de Israel, obligándole a que cumpla la legalidad internacional. Nos sentimos orgullosos de los camaradas y compañeros que están participando directamente en las acciones de solidaridad con la causa palestina, desde la Flotilla de la Libertad.

Y como no, mostrar desde aquí nuestro cariño y nuestra admiración para con la Cuba revolucionaria. Nuestros mejores deseos para Raúl, para Fidel, para todo el pueblo cubano y sobre todo reafirmar nuestro compromiso con la causa de los patriotas cubanos que siguen, injustamente, encarcelados en los EE.UU. Y con René González a quien, a pesar de estar en libertad, se le prohíbe el regreso a su patria en un añadido de sufrimiento. La causa de los cinco es la causa de la dignidad de todos los seres humanos que no aceptan la sumisión al imperio, por ello su causa es nuestra causa.

Y en estos días de forma especial nos tenemos que sentir implicados en la victoria del presidente Chávez en las elecciones venezolanas, elecciones que deben significar la consolidación de un camino hacia el socialismo, cada vez más firme, cada vez más acosado por un imperialismo que tiene claro el papel de la revolución socialista de Venezuela en la configuración de una América Latina libre, soberana como la que soñó Bolivar y que los Estados Unidos se empeñan en dominar. Por eso, el próximo 7 de octubre celebraremos como nuestra la reelección de Hugo Chávez como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y estaremos alerta para evitar la reacción airada de quienes, derrotados una vez más por el pueblo, puedan tener la tentación de usar el recurso a la fuerza. Que sepan que en ese caso nos tendrán en frente con la máxima determinación.

Desde esta Fiesta hacemos un llamamiento a todas las organizaciones y colectivos que en todo el orbe luchamos por un mundo más justo y solidario frente al imperialismo cruel para configurar una agenda común que sume fuerzas, que coordine luchas. El capital lo hace, hagámoslo nosotros también.

Y en este marco tenemos que denunciar cómo la Unión Europea sigue presa por las contradicciones de su propio modelo, modelo que nadie olvide que venimos denunciando desde 1992 e incluso desde antes, aunque ahora parezca que algunos descubren las maldades de Maastricht o el fraude del Euro (tal y como nos lo presentaron). Para nosotros no es una sorpresa que, lejos de desempeñar un papel de equilibrio internacional, la Unión Europea se haya convertido en un exportador de problemas al resto del mundo a través de la globalización financiera, no es una sorpresa que el proceso de integración territorial de la UE sea un fracaso porque, desde el primer momento se planteó como una propuesta de clase para convertirse en la Europa de los mercaderes, la Europa del capital y conscientemente, nuestros gobernantes de entonces, tanto socialdemócratas como populares rechazaron avanzar hacia una verdadera integración democrática y social, hacia la Europa de los pueblos, hacia una Europa federal con instrumentos capaces de hacer realidad el estado social y de derecho que proclaman la mayoría de las Constituciones de los Estados que forman parte de la Unión Europea.

Que nadie nos engañe, somos internacionalistas, y como tales también nos proclamamos partidarios de una Europa Unida, desde el Atlántico a los Urales, en la que se priorice el desarrollo y el bienestar de los pueblos que hoy están sometidos a la dictadura de los especuladores. En este sentido somos los verdaderos defensores de la integración europea, quienes no lo son, son aquellos que entregaron Europa a la OTAN, al Fondo Monetario, al Banco Mundial, los que conscientemente subordinan la política exterior de la UE a los Estados Unidos, los que están construyendo una Europa subordinada y sometida a los mercados.

En España, con la excusa de la crisis se están llevando por delante avances y conquistas sociales que nadie regaló a los trabajadores y trabajadoras, que costaron mucho sufrimiento conseguir; están acabando con los fundamentos del modelo social del régimen de la transición porque su modelo de acumulación capitalista entró en crisis con el estallido de la burbuja inmobiliaria. El capitalismo es insaciable y quiere más y más beneficios.

El rescate, blando o duro, significa no sólo el fracaso de una política determinada, sino un gran fraude, porque se nos dijo que el objetivo de todos los sacrificios era, precisamente, el de evitar ese rescate y, sin embargo, ahora lo que nos encontramos son:

– mayores sacrificios para justificar el nuevo rescate.
– menos democracia para blindar las nuevas medidas anti-sociales.
– menos soberanía popular para así, asegurar el poder en manos de la troika europea y el FMI.

Al mismo tiempo, asistimos estos días a una confrontación entre quienes quieren recentralizar España, acabando con las autonomías, volver a la España Uniforme, y quienes quieren construir un Estado confederal asimétrico e insolidario. Desde el PCE defendemos un Estado Federal Solidario, que no puede ser más que una República Federal que dé respuesta a las necesidades de autogobierno de los distintos pueblos del Estado español, queremos que Galicia, Euskadi, Cataluña, Andalucía y el resto de los pueblos del Estado puedan configurar un Estado Español plurinacional que evite diferencias entre la clase trabajadora en función de donde se viva, por eso, sin complejos debemos evitar una confrontación entre territorios y entre pueblos que siempre perjudicaría a los trabajadores.

Denunciamos de forma clara el intento de la burguesía catalana representada por CiU de querer tapar la crisis, la política de recortes brutales que está practicando detrás de una confrontación con el poder central, pero también denunciamos que los vientos que está sembrando Rajoy y su política centralista, heredera del más rancio nacionalismo español, provocará tempestades de las que sólo será responsable el Partido Popular.

Que quede claro, este es un conflicto entre sectores de la burguesía por la hegemonía, con Rajoy o con Mas la clase trabajadora perderá.

En estas circunstancias el capital pretende avanzar hacia la instauración de una tecnocracia sustentada en una semi-democracia de baja intensidad, desde el PCE proponemos elaborar un plan de acción política con la voluntad de construir una propuesta, lo más completa posible, para ganar la batalla a quienes tratan de aprovechar la crisis que ellos mismos han provocado y asentar las bases necesarias para consolidar su dominio sobre nuestra estructura económica, política y social, es decir, sobre los derechos y condiciones de vida de la clase trabajadora.

En estos momentos no podemos olvidar que cientos de miles de españoles y españolas viven en la pobreza y en la exclusión social como la consecuencia más dramática de esta crisis social y económica que sufren millones de personas en todo el Estado, por eso saludamos las movilizaciones que este verano han puesto en evidencia una situación que ya no puede ser ocultada, porque no se trata de los sectores que tradicionalmente alimentan esta estadística y a los que la crisis ha pillado sin que los poderes públicos hayan encontrado la solución para garantizarles un mínimo de subsistencia.

Se produce la incorporación a la pobreza de miles de personas que han hecho lo indecible para facilitar su incorporación y la de sus hijos a la sociedad del llamado estado del bienestar, y que hoy se encuentran sin recurso alguno.

Mientras cada día aparecen noticias sobre sueldos y jubilaciones escandalosas de altos ejecutivos de las empresas culpables de la crisis, los sectores que más sufren la crisis no encuentran respaldo en los poderes públicos que dedican los mayores esfuerzos a rescatar a la banca, olvidando el rescate de las personas excluidas por una sociedad injusta.

Poco se puede hacer para erradicar la pobreza sin liquidar el actual modelo de desarrollo y sin emprender un camino que haga de la economía una ciencia al servicio de las personas, poco se puede hacer sin una banca pública, sin la nacionalización de sectores estratégicos de la economía, sin una fiscalidad progresiva, nada se puede hacer sin acabar con la especulación y la usura.

Reafirmar sobre juventud y mujer lo ya dicho por José León y Cristina Simó. Decirle a la UJCE que tenemos la corresponsabilidad de encuadrar a lo mejor, a lo más sano y consciente de la juventud española en la lucha social y política. Desde el recuerdo de las JSU, desde el compromiso de continuar el ejemplo de las 13 Rosas, si vosotros decís que la UJCE es la juventud del PCE, nosotros contestamos que el PCE es el partido de la juventud.

Después de lo que nos ha dicho Cristina no podemos dejar de comprometernos con la idea de que no habrá rebelión democrática sin la implicación de la mujer, frente al intento de la derecha de devolverlas al siglo XIX, de hacerlas invisibles, el PCE se compromete a situar la lucha por la igualdad, por los derechos de las mujeres, la lucha contra el patriarcado en primera línea de nuestro discurso y nuestro trabajo político y social.

No hay alternativa sin movilización, por eso el día 15 estuvimos una vez más en la calle, movilizándonos en favor de una salida social a la crisis. Hace unos minutos hemos desarrollado ampliamente con los compañeros Toxo, Cándido y Cayo todo lo referente a lo que nos queda por delante.

Sólo resaltar nuestra determinación en volcarnos en la campaña para exigir el referéndum sobre las políticas de recortes que trata de imponer el Gobierno de Rajoy, tenemos que demostrar que Rajoy y su mayoría absoluta parlamentaria no representan a la mayoría de la población, para que tenga que comprender que no se puede engañar, que no se puede mentir impunemente. Va a ser una campaña dura, de descalificaciones, de mentiras, de bloqueos informativos… saben lo que se juegan… y nosotros también tenemos que saberlo, por eso no puede quedar un pueblo, un centro de trabajo o de estudios sin una comisión que exija ese referéndum.

Tenemos que volver a gritar, como hicimos el día que recibimos a los mineros en Madrid: No Pasarán… No Pasarán! No pasará el intento de imponer una dictadura del capital.

Tenemos que estar en todas las movilizaciones que sirvan para sumar fuerzas, que sirvan para avanzar en la unidad, tenemos que conseguir la unidad en las acciones que reclaman más justicia social, una democracia más avanzada con un Parlamento al servicio de la ciudadanía, tal y como el pasado Jueves reivindico nuestro grupo parlamentario y hoy reclaman decenas de colectivos sociales, y hacerlo desde la firmeza, sin caer en provocaciones, ni en los intentos de convertir movilizaciones pacíficas en problemas de orden público, por eso mostramos nuestro reconocimiento y solidaridad con las decenas de camaradas, que hoy sufren procesos judiciales por su participación en movilizaciones democráticas, y denunciamos a quienes están tratando de criminalizar a movimientos sociales, el PCE como siempre estará del lado de quienes planten cara de forma pacífica pero firme al intento de imponernos la dictadura de los mercados

El próximo 21 de octubre tenemos una cita con las urnas en Euskadi y Galicia, todo nuestro apoyo a nuestros compañeros y compañeras de ambas organizaciones, estamos convencidos de que vamos a aumentar el apoyo electoral y la representación institucional porque Izquierda Unida es la única fuerza consecuente en la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, en la defensa de los intereses de la mayoría social. Desde aquí nuestro ánimo, tenemos el mejor discurso y las mejores candidaturas, Yolanda, Mikel, Isabel y Carlos sabéis que tenéis a todo el PCE a vuestra disposición desde la lealtad y la entrega. Como me dijo Carlos la noche del referéndum en Esquerda Unida, como en Fuenteovejuna, todos y todas a una! Vuestros éxitos serán los de todo el Partido, los de toda Izquierda Unida

Camaradas, hoy más que nunca se evidencia que no era ninguna frase hecha, ningún eslogan vacio, cuando proclamamos que la realidad nos llevará a encontrarnos con el dilema entre socialismo o la barbarie.

Porque la única salida aceptable pasa por un avance en la socialización y democratización de las relaciones de producción a escala mundial. El ejemplo latinoamericano, con todas sus contradicciones, señala en la dirección adecuada: una reorientación de la economía al servicio de las necesidades humanas, la cooperación e integración regional entre iguales como alternativa al imperialismo y una democratización de las estructuras políticas que aumente la influencia de las grandes mayorías oprimidas y explotadas.

Pero no nos engañemos, para avanzar hacia el socialismo no debemos caer en el infantilismo en el sentido más leninista del término ni en la impaciencia revolucionaria. Es el momento de la acumulación de fuerzas, de avanzar en la consecución de alianzas que configuren un proyecto de mayoría social, con propuestas concretas, creíbles, es el momento de la lucha antiimperialista en la que sabemos participan sectores que no son socialistas pero que sí comparten el convencimiento de que los pueblos tienen el derecho a ser dueños de sus propias riquezas.

En nuestro caso, el del la España del siglo XXI tenemos que tener presente que hemos vivido una gran farsa, un engaño colectivo que hizo a muchos trabajadores y trabajadoras creerse el sueño del capitalismo popular, del capitalismo de rostro humano. Pasado este sueño, mejor dicho, convertido el sueño en pesadilla, nos encontramos con la cruda realidad de una crisis que evidencia cómo se ha desmontado la poca economía productiva que tenia este país en favor del pelotazo urbanístico o la especulación bursátil.

Es verdad que el capital se aseguró la paz social para su reconversión industrial gracias a los gbeneficiosh derivados de la incorporación a la UE. Primero fue inversión a través de los fondos europeos, fondos que curiosamente nunca se destinaban a la economía productiva sino a su desmantelamiento. Se aseguró la paz social con el impacto de los préstamos baratos que financiaron la burbuja inmobiliaria. Todo ello ocultó la destrucción del tejido productivo y, más aún, la precarización del trabajo, de las condiciones de vida de las clases populares, en definitiva la destrucción de la sociedad, de la cultura del trabajo.

Agotada esta fase, la crisis se revela en toda su magnitud, mostrando su engaño con el paro y la veloz destrucción de las conquistas sociales, asociadas en el imaginario popular al modelo social europeo. Pero, lo que es igualmente importante, se manifiesta la inviabilidad de la base económica en la que asienta su poder la burguesía española: el sector financiero, la construcción y obras públicas, los grandes servicios, y, en general, aquellas actividades que se apoyan en el Estado como garante y regulador de sus negocios. Por eso ha llamado en su ayuda, en su defensa, al capital internacional en una vergonzosa entrega de la soberanía nacional que nos demuestra que su tan cacareado patriotismo se termina cuando termina el partido de la selección española y que son lo que siempre ha sido el capitalismo español: unos vendepatrias.

Nunca se había producido un desastre mayor de la economía en tiempo de paz. Para hacer frente a las mayores agresiones que hayan sufrido la clase trabajadora y las capas populares de nuestra sociedad no basta con decir que teníamos razón, que llevamos años denunciando el fraude de construcción europea que se escondía detrás de Maastricht o del Euro, que llevamos años denunciando la burbuja inmobiliaria, las privatizaciones, el deterioro de los servicios públicos y de las condiciones de trabajo, etc. Estos desastres tienen responsables, tienen rostros, y tienen víctimas, son los rostros de la crisis, por ello tenemos que plantear una respuesta clara, directa que ponga en evidencia a los culpables y defienda a las víctimas pero sobre todo que plantee que es posible la construcción de una alternativa, que es posible ganar la batalla a la explotación salvaje, al imperialismo asesino, al capital sin escrúpulos, que es posible una salida social, anticapitalista y democrática de la crisis.

En este momento un denominador común a la situación española y europea es la desaparición de la democracia incluso formal. El neoliberalismo ha significado una fase de retroceso de la democracia representativa en general mientras que el renacer latinoamericano aparece precisamente como un proceso de ampliación de la democracia con sus procesos participativos. En estos momentos en Europa la aplicación de las políticas de austeridad y la reorganización del capital requieren de una vuelta de tuerca más como demuestran todos los procesos recientes: el pacto del euro, la reforma de la Constitución, la supervisión centralizada de los presupuestos y el caso más agudizado, la implantación de gobiernos tecnócratas y los memorandos de la troika. Todo ello sobre una matriz esencialmente autoritaria en cuya cúpula está el Banco Central Europeo cuya gautonomíah del poder político está diseñada precisamente para proteger por encima de todo los intereses al capital financiero aislándolo de la influencia de la lucha de clases.

Por eso, en nuestra mejor tradición es necesario recuperar y defender la democracia, eso sí, democracia entendida como la capacidad de los trabajadores y todos los sectores sociales de influir e intervenir en el poder instituido.

Y esa defensa de la democracia debe comenzar por cambiar la prioridad que ahora se le ha dado a los mercados y romper con la trampa de la deuda, obligando al sector financiero español a tener que asumir sus propios errores.

No es la primera vez que en una Fiesta del PCE se denuncia que el modelo democrático-representativo heredado de la transición se ha revelado insuficiente y que se requieren luchas y reformas que sitúen al Estado bajo el control de la ciudadanía, que son necesarios cambios que permitan iniciativas de democracia directa y participativa que marquen la primacía de lo público frente a los mercados. Por eso nuestra reivindicación republicana y nuestra defensa de un proceso constituyente conectan tanto con la resistencia a los recortes como con las demandas de democracia real ya. La diferencia es que hace 16 años muchos no lo tomaron en serio y hoy la realidad se impone.

Ante esta situación el debate de la construcción europea, con un estado democrático, no es sólo cosa de Willy Meyer o Maite Mola en sus trabajos en el Parlamento Europeo o en el PIE, sino que adquiere una nueva dimensión. Adquiere la dimensión de una lucha de primer orden sin la que es imposible hacer creíble nuestra alternativa. Y esto lo tiene muy claro la derecha porque a esto apuntan las pretensiones de Ángela Merkel cuando pide mayor integración fiscal como condición para seguir aportando fondos y la sumisión de Rajoy a los mandatos de la troika.

Por ello frente a esta integración antidemocrática y neoliberal hay que oponer un proyecto de integración democrática y cooperativa para Europa, y hacerlo desde la capacidad de maniobra de los núcleos de resistencia que se van construyendo frente a la salida neoliberal a la crisis, tenemos que plantear, al estilo de lo que se trabaja en América Latina, una integración cooperativa, con intercambios planificados y un sistema monetario y financiero controlado democráticamente, lo que es incompatible con el actual sistema que sustenta al Euro.

Construir un bloque democrático para una salida social a la crisis, en España y en Europa es, para el PCE, la máxima prioridad por ello hacemos un llamamiento a conformar la alianza social capaz de imponer una salida social, anticapitalista y democrática a la crisis, salida que se tiene que expresar como el rescate de las personas y de los servicios públicos, no el rescate del capital y de los bancos. Esta alianza deberá enfrentarse contra la intervención de nuestro país por los poderes económicos europeos, bien con el disfraz de una intervención blanda como la que ahora trabaja Rajoy o si las cosas se complican en la llamada a un gobierno de salvación nacional o a un gran pacto de salvación nacional, en ambos casos decimos, para que quede muy claro, que no estaremos en la defensa de ningún acuerdo que sirva para consolidar la salida antidemocrática y neoliberal de la crisis. Que no se confundan los intereses de la mayoría con los de los poderes económicos.

Nosotros estamos por construir, desde la Convocatoria Social que desarrolla Izquierda Unida, convocatoria que saldrá reforzada en la próxima Asamblea Federal como un paso más en la refundación de una IU referente de un proyecto de Estado, un gran bloque social y Político en defensa del interés general que no puede ser otro que el interés de la mayoría, un interés que cuestione las medidas legales, institucionales y jurídicas que posibilitan las políticas de recortes y de esa mal llamada austeridad, estabilidad presupuestaria y siguiendo por las reglas del juego de la UE: libre circulación de capitales y máximas trabas a la circulación de las personas, prohibición de financiación a través del Banco Central, y entrega de millones de euros a la Banca etc., una Asamblea en la que el PCE pondrá lo mejor de sus energías para seguir desarrollando el proyecto que hoy encabeza Cayo Lara, avanzando en esa Izquierda Unida, Anticapitalista, Republicana, Federal, que se organice como Movimiento Político y Social,

Para este gran Bloque Político y Social, en favor de la mayoría social el PCE propone diez medidas para rescatar a las personas y a los servicios públicos, como punto de partida para la construcción de ese bloque social alternativo que nos lleve a ganar la batalla al capitalismo salvaje:

1. Auditoría de la deuda y rechazo de la que no se corresponda con el déficit generado por los servicios públicos y la protección social.

2. Reforma de la constitución que fije la prioridad absoluta del gasto público en pensiones, desempleo y servicios públicos esenciales sobre cualquier otro compromiso. Derogación de la reforma laboral y de la reforma de las pensiones.

3. Programa de empleo público para las personas desempleadas sin subsidio y de una renta básica para quienes no tengan otra prestación asegurando un salario mínimo de 1.000 euros y ninguna pensión por debajo del salario mínimo.

4. Defensa de las políticas de igualdad como garantía de una sociedad justa y solidaria. Igualdad real entre mujeres y hombres frente a los retrocesos que el PP está llevando a efecto en los derechos conquistados durante décadas de lucha del movimiento feminista.

5. Reforma fiscal progresiva e intensificación de la lucha contra el fraude

6. Defensa de una España Federal, con democracia avanzada, participativa con una separación efectiva entre Iglesia y Estado.

7. Creación de un sistema de banca pública que realice funciones de banca al por menor (cajas de ahorros), banca de desarrollo (reconversión del modelo productivo) y banca del estado (deuda pública).

8. Garantizar el derecho a la vivienda y llevar a cabo medidas favorables a las familias hipotecadas por medio de la dación en pago con efectos retroactivos, la moratoria inmediata de los desahucios y la reconversión de las hipotecas en alquiler social.

9. Control ciudadano y popular sobre el gasto y la gestión pública. De forma especial de los canales de distribución y comercialización para evitar oligopolios que arruinen a los agricultores y que especulan con los productos alimenticios.

10. Política de juventud que garantice un futuro digno a las nuevas generaciones que hoy sufren el paro y la marginación social.

Con este decálogo recorreremos las calles y plazas de todo el Estado para conseguir la hegemonía política y social en torno a una alternativa social, anticapitalista y democrática a la crisis.

Desde esta Fiesta del PCE, que es la fiesta de la lucha, de la movilización, de la solidaridad y porque no también de la diversión, porque no es incompatible la rebelión con la diversión, hacemos un llamamiento con toda la firmeza de la que somos capaces para trabajar, para ampliar la convergencia cívica, política y social, con todos los medios que tengamos a nuestro alcance, y hacerlo desde la voluntad de que mayoría social que nuestras propuestas representan vayan ganando también a la mayoría real de la población.

Quiero acabar como comencé, ganar esta batalla es posible, es posible la victoria de los trabajadores y las trabajadoras frente al capital, es posible la derrota del imperialismo por los pueblos que quieren ser dueños de sus destinos, No sería la primera vez, depende de nosotros y de nosotras.

Este es el reto camaradas, este es también nuestro compromiso…hasta la victoria final, a la lucha camaradas.

Viva la lucha de la clase obrera!

Viva el Partido Comunista de España!

Camaradas: Sigue la fiesta, sigue la lucha….. ¡no pasarán!

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